Los Vikingos de Dinamarca – Conquista de Inglaterra

La Crónica anglosajona, compilada en Wessex a finales del s. IX por monjes de varios monasterios e integrada varias veces en épocas posteriores por distintos autores, relata con precisión las circunstancias de la llegada de los vikingos a Inglaterra, hasta su conquista de la isla a principios del s. IX.  

El ataque a Lindisfarne fue el primer asalto vikingo sobre una costa europea, e inauguró dos siglos de terror. 

Alcuino, el gran erudito de Northumbria, escribió lo siguiente a los monjes que sobrevivieron al ataque: «… Los paganos han profanado los santuarios de Dios, han derramado la sangre de los santos junto al altar, han violado la casa de nuestra esperanza, han pisoteado los cuerpos de los santos en la casa de Dios, como estiércol sobre el camino…».  

La conquista de Inglaterra por parte de los vikingos de Dinamarca, que comenzó de modo tan violento y sanguinario, fue una etapa crucial para los futuros destinos de las naciones europeas. La penetración comenzó bajo la forma de contactos comerciales, más o menos pacíficos. Pero muy pronto los vikingos se dieron cuenta de que la piratería y los ataques por sorpresa a las ciudades de los ingleses a lo largo de las costas les permitían ganancias más fáciles.  

Nave vikinga de un mástil, armada con una vela cuadrada, grabada en piedra
rúnica. Hallada en la isla de Gotland, en el mar Báltic
o

En torno al 835, los ataques escandinavos habían asumido una cadencia regular cuya frecuencia seguía intensificándose. Gradualmente, los grupos de daneses armados fueron permaneciendo durante más tiempo, acampando para pasar el invierno en territorio inglés. La Crónica lo refiere así: «Año 850. En este año, Ealdorman Ceorl, con el contingente de los soldados de Devon, combatió contra el ejército de los paganos Wicgaenborg; los ingleses hicieron una gran matanza y finalmente vencieron. Por primera vez, los paganos pasaron el invierno en Thanet. En el mismo año, 350 naves remontaron la boca del Támesis, destruyeron Canterbury y Londres y provocaron la fuga de Brihtwulf, rey de los mercios…».  

En el 866, después de pasar el invierno en Anglia oriental, un ejército danés hizo su irrupción en York, Los soldados se apropiaron de la ciudad y pusieron en el trono a un inglés. Luego atacaron el próspero reino de Wessex y pusieron en serias dificultades al poderoso rey Alfred. En el 876 ya se habían establecido en Northumbria, y en los años sucesivos se apropiaron de Anglia oriental y del reino de Mercia. 

Al norte y al este de una línea que unía Londres con Chester, se formó un territorio, denominado Danelaw, (del inglés antiguo: “Dena Lagu” o “Tierra bajo ley danesa”) gobernado por pequeños reinos y potentados locales relacionados con la cultura escandinava y al menos por la primera generación de colonos, también de la misma lengua. ¿Qué buscaban los daneses? Después de la conquista de oro, riquezas y esclavos, buscaban la tierra (un bien raro en los países del norte).  

Mapa del territorio de Danelaw

El Danelaw ocupaba tierras fáciles de cultivar que, en el curso del s. IX, se cubrieron de innumerables y ricas fincas en manos de pequeños propietarios. Las grandes propiedades de las comunidades eclesiásticas y de los nobles fueron expropiadas y colonizadas por nuevas gentes. No se sabe mucho acerca de la vida de los colonos. Nos quedan algunas tumbas y esculturas de piedra y restos de algunas fincas.

Los daneses realizaron en Inglaterra el tipo de fincas que tenían en sus tierras de origen: dos o tres casas en forma de barca, protegidas por una empalizada y rodeadas por instalaciones menores como los graneros, las cuadras y la fragua para el hierro. Eran pequeñas unidades en las que los animales domésticos eran acaso más importantes que las propias cosechas. Los vikingos tenían bueyes, cerdos, caballos, ovejas y en menor medida, cabras. No faltaban las ocas, las gallinas, los perros y los gatos.

Entre las plantas cultivadas, la más importante era la cebada, seguida por el centeno, la avena y el trigo. La dieta estaba integrada por verduras, bayas y frutos silvestres, y sólo en una mínima parte por carne. La pesca era una actividad de importancia fundamental. Todavía existen en la campiña inglesa numerosos restos de pueblos cuyo nombre termina con sufijos escandinavos, como toft, thorp y by. En cambio, sabemos mucho más acerca de la vida que se desempeñaba en las ciudades que los daneses ocuparon, fortificaron y transformaron primeramente en lugares de defensa militar, y luego en centros administrativos y mercantiles, como Cambridge, Thetford y York o, en las Midlands inglesas, Stamford, Lincoln, Nottingham y Derby.

El centro más importante fue York, que durante siglos siguió siendo un mercado muy útil para escandinavos e ingleses, incluso después de la caída del Danelaw. En esta ciudad las excavaciones arqueológicas han permitido estudiar a fondo las técnicas de construcción de los edificios de madera de los ss. IX-X.  

Moneda vikinga que representa una cruz patriarcal – Acuñada a York – Danelaw (c.895-920)

A principios del s. IX, las casas estaban construidas con palos, ramas y cortinas de arcilla prensada. Los edificios construidos tras el 950-960 medían 7 X 3 m y poseían unos sótanos con suelos situados a 2 metros por debajo de la superficie. Las paredes estaban formadas por troncos horizontales de encina, separados entre sí por palos verticales dispuestos regularmente que se apoyaban en amplias vigas. Las casas de York estaban dispuestas en dos hileras; las destinadas para vivienda estaban dispuestas a lo largo de las calles, mientras que los talleres artesanales se encontraban en la parte trasera.

En Lincoln y en York había talleres para la fabricación de vasijas de madera, zapatos y peines de hueso y cuerno de ciervo o de reno. También había talleres de joyeros que producían espléndidas obras con incrustaciones de oro, plata, aleaciones de cobre y plomo, vidrio, azabache y ámbar.  

Ejemplo de una casa vikinga

Las casas estaban separadas por callejuelas, y junto con las vías de acceso, se elevaban sobre los mismos cimientos, manteniendo de este modo la disposición urbanística de la ciudad.

Las excavaciones de Lincoln y de York han mostrado la amplitud de las redes comerciales, de los viajes y de los saqueos de los emprendedores vikingos. Se han hallado cerámicas procedentes de Siria septentrional, ámbar y marfil de morsa de las costas bálticas, seda importada de los puertos del Mediterráneo oriental, joyas de los actuales Países Bajos y de Escandinavia, cerámicas y muelas de molino de piedra volcánica del valle del Rin.  

A estas mercancías debemos añadir otros productos que los arqueólogos tienen mayores dificultades en identificar, pero que conocemos por otras fuentes: pieles, grasa, aceite animal de las tierras del Ártico, preciosas especias y drogas orientales y además, esclavos. 

Con los vikingos llegaron también nuevas ideas y nuevas técnicas. Por ejemplo, en las ciudades de Stamford y Lincoln, los alfareros intentaron reproducir las espléndidas cerámicas vidriadas de colores vivos que los vikingos llevaban de Oriente. La asimilación de los vikingos del Danelaw fue tan profunda que los colonos de la segunda o la tercera generación ya hablaban la lengua inglesa, aceptaban la religión cristiana y comenzaban a defenderse con las armas de las nuevas oleadas de ataques vikingos irlandeses y noruegos.  

Las gentes del Danelaw terminaron por aceptar pacíficamente la reconquista del territorio por parte de los reyes anglosajones Edward, Athelstan y de sus sucesores. En el 954, el rey noruego Eric Bloodaxe fue expulsado de York y las ciudades del Danelaw se anexionaron a las que formaban el reino del rey Edgar. Pero los ataques continuaron y nada parecía oponerse al inmenso poder de los ejércitos escandinavos. A partir del 980, el rey de Dinamarca Svein, hijo de Harald Bluetooth, y Olaf Tryggvason, un feroz capitán noruego, que era nominalmente su vasallo, comenzaron a presionar nuevamente sobre los territorios ingleses. En el 991 Olaf obtuvo el pago de una enorme suma, constituida por 10.000 libras de plata, para no atacar; era el “Danegeld”, el tesoro de los daneses.

 
En el 1011, bajo el reinado de Svein, el tributo había ascendido a 40.000 libras. En el 1014, a la muerte de Svein, su hijo Canuto (a quien luego se denominaría el Grande) fue nombrado rey de Inglaterra y obtuvo el pago de 82.500 libras del precioso metal. La de Canuto ya no era una colonización, sino una conquista militar en toda regla de Inglaterra por parte de una potencia extranjera. Canuto reinaba ahora sobre Dinamarca y sobre parte de Suecia y de Noruega. Aceptó y difundió el credo cristiano en las ciudades del reino. A su muerte, en el 1035, el reino danés de Inglaterra se derrumbó en pocos años, y los ingleses pudieron dejar de preocuparse de sus belicosos vecinos, que, pese a todo, tanto habían influido en su modo de vivir y en su cultura.

Bibliografia:
Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241). John Haywood (Ariel Historia) 

Vichinghi. Storia, civiltà, spiritualità degli Uomini del Nord. Bernard Marillier

14 comentarios sobre “Los Vikingos de Dinamarca – Conquista de Inglaterra

  1. Me encantó esta entrega sobre los Vikingos, no sabía mucho de su historia, agradezco que en cada publicación aprendo o me interiorizo de hechos que sucedieron en la historia, Saludos

  2. Y que pensáis del tratamiento de la historia en la serie Vikings? Hablan de Alfred y de la entrada pacífica de los vikingos daneses en Anglia Oriental…
    Gracias

    1. Pienso que a pesar de las numerosas inconsistencias e imprecisiones históricas, Vikings es una serie convincente, que por la ambientación y las escenas de combate resulta una alternativa realmente válida, por lo menos para acercarse un poco a la historia. Gracias David

    2. Excelente la resumida narracion. El tema es apasionante y mas q ahora se sabe q tambien llevaron cultura y desarrollo; no solo barbarie.

  3. La influencia de los pueblos nórdicos -de los cuales los vikingos son un episodio restringido- es crucial en Europa, casi equiparable a la herencia romana: los godos (Gottland, en Suecia) mantuvieron un imperio que abarcaba desde Escandinavia al Mar Negro, los visigodos que conformaron posteriormente España procedían del Báltico,como lo describe perfectamente Alfonso X en su Grande e General Historia…la influencia linguística de las lenguas escandinavas sobre el ingés y alemán (y también sobre la fonética y léxico del castellano) es básica…Tenemos la idea de que los “bárbaros” eran germánicos o de Europa del Este (lo cual es en parte cierto) pero la potencia más penetrante fue la báltica (ostrogodos, visigodos, bálticos…)

    1. Estoy de acuerdo, casi no hay un país europeo, que no haya sido influenciado por la cultura de los pueblos nórdicos. Es un argumento muy interesante que se puede desarrollar muchísimo y que ayudaría para dar a conocer otros aspectos de la historia de estos interesantes pueblos.

      Gracias por su contribución.

      1. Creo que te interesará el libro “Los godos” de la autora venezolana de origen lituano Juraté de Rosales. Un saludo y enhorabuena por tu blog.

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