El despertar de los pueblos nómadas de las estepas

A inicios del siglo XI, dos siglos antes de la formación del poderoso imperio de Gengis Khan, amplias regiones de la actual Mongolia estaban habitadas por numerosos y dispersos grupos nómadas, y por grandes familias mongolas que, a lo largo del siglo XII mantendrían luchas incesantes por la propiedad de los pastizales y la rapiña de ganado y esclavos.  

El éxito en estas empresas, y la anexión de tribus o clanes dispersos, los llevó a consolidarse políticamente e iniciar un paulatino proceso de concentración de poder. Los nuevos grupos tribales tenían mayor entidad, se denominaban ulus y tenían mayor autonomía.  

De entre ellos, hubo cuatro que tuvieron un importante papel en el posterior camino hacia la unidad política: los tártaroslos kereitlos naiman y los mongoles, tribu establecida al sur del lago Baikal.  

Tribus poderosas 

El más poderoso de estos ulus era el de los tártaros, nombre que los pueblos vecinos daban a todas las tribus mongolas. Habitaban la zona más oriental, al sur de los lagos Buír Nuur y Kulun-nor.  

Los kereit y los naiman eran de origen turcomongol. Los primeros dominaban la región regada por los ríos Tuul, Orchon, Onon superior y Kerulen. Los naiman ocupaban el espacio que había entre el río Selenge y los montes Altai.  

Gracias a su conocimiento de la escritura uigur y a sus contactos con Occidente, estos dos grupos habían alcanzado un nivel cultural más elevado que el resto de las tribus mongólicas. Su economía se basaba en la ganadería y el comercio, en manos de los uigures y musulmanes del Turquestán oriental y del Asía central.  

En comparación con las otras tres tribus, los mongoles constituían un grupo insignificante. En el aspecto religioso, los pueblos de las estepas practicaban el chamanismo, aunque los kereit eran cristianos nestorianos, y entre los naiman había pequeños grupos cristianos y budistas.  

Mongoles cocinando, por Rashid ad Din; siglo XIV.

Como nómadas de las estepas, los mongoles se dedicaban sobre todo a la crianza de vacas, ovejas, cabras y caballos. Cada familia y cada tribu tenían asignado su propio territorio de pastos, con delimitaciones más o menos estrictas, establecidas por convenio.  

El ganado era también el medio de intercambio más importante con los pueblos agrícolas limítrofes. 

La jefatura recaía sobre los jefes de las tribus, que ostentaban el título de khan, y sobre los jefes de los clanes, que eran los príncipes, denominados noyan. Asesorados por los sabios o setsenlos noyan que formaban el estrato dirigente de la aristocracia esteparia, eran los encargados de distribuir los pastizales entre los clanes.  

La elección del khan (cuya familia pertenecía al clan fundador de la tribu) recaía en la nobleza, mientras que la autoridad del soberano se apoyaba en su comitiva militar nöküd  (compañeros).  

Los nöküd  eran propietarios de ganado, pero tuvieron una gran importancia en la feudalización de Mongolia, el llamado “feudalismo nómada».  

Como recompensa por sus servidos al khan, recibían un chubi (participación), que consistía en el mando sobre clanes de arates (pequeños propietarios), junto con los pastizales para el nomadeo correspondiente.  

Era una especie de feudo concedido por su fidelidad, pero la propiedad seguía estando en manos de los príncipes del clan. Gracias a este sistema clientelar el khan se aseguraba un cuerpo de guardia de absoluta confianza.  

El pueblo común dependía de la clase superior y, en la base de la pirámide, estaban los siervos y los esclavos, que desempeñaban los oficios de obreros, servidores y empleados de la corte. Los esclavos eran prisioneros de guerra. 

Khaidu, era un aristócrata del clan de los borjigines (del que también descendería Temudjin, el futuro Gengis Khan), fue el primer khan que unificó los clanes mongoles, y fundó en 1120 el antiguo reino de Mongolía. 

A lo largo del siglo XII el khanato mongol ocupó la región situada entre los ríos Kerulen y Onon, lejos del influjo de las civilizaciones sedentarias. Su auge político llegó en la segunda mitad de esta centuria, cuando entraron en contacto con los kitan de Karakhitai y, a través de ellos, con los pueblos iranios y árabes, y con los ju chen, que habían constituido el imperio Jin en el noreste de China. 

En el reinado de Kabul Khan, nieto de Khaidu, los mongoles se convirtieron en una tribu poderosa, Pero en 1150, tras la muerte de este caudillo, sus sucesores no supieron mantener las conquistas anteriores. Provocaron la hostilidad dé los tártaros y, hacia el año 1160, fueron derrotados y dispersados por las estepas.  


Imagen principal: Guerreros mongoles, por Rashid ad Din; siglo XIV.


Bibliografia:

I Mongoli, Michele Bernardini e Donatella Guida Torino, Einaudi, 2012.

«Historia mongalorum«, Giovanni da Pian del Carpine 1245-1247 («Storia dei Mongoli«, Edizione Critica, Spoleto.

6 comentarios sobre “El despertar de los pueblos nómadas de las estepas

  1. Muy interesante, gracias porque en cada entrega voy conociendo muchas episodios de la historia que desconocía. Felicitaciones es un gran blog, Saludos

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.