Pueblos antiguos – Los Hititas

Los Hititas eran un pueblo asentado en Asia Menor, que fue importante para los eventos ocurridos entre los años 1800 y 1200 a.C. y después de esta fecha, en Siria y Mesopotamia, hasta el octavo siglo antes de Cristo

De lengua indoeuropea, los hititas se superponen a los pueblos indígenas y forman, con la capital Hattusa un reino que luchó contra los egipcios por el dominio de Siria.

Su historia comienza con Khattushilish I y su hijo, Murshilish I, que tomó posesión de Alepo en Siria, destronando el último rey de la primera dinastía de Babilonia, en una incursión a lo largo del Eufrates en el año 1530 a.C. A continuación, derrotó a los hurritas en Mesopotamia. La figura más representativa del antiguo reino es Telepinu, que emitió un conjunto de leyes en lengua hitita. Entre los reyes del nuevo reino se distinguieron; Tutkhaliyash II, Khattushilish II, Tutkhaliyash III, que contuvo las incursiones de los Kashka, asentados al norte de la capital, y Suppiluiuma I, con quien el reino alcanzó su máxima potencia.

El imperio Hitita

Su muerte fue la consecuencia de la rebelión de las muchas naciones subyugadas, que luego fueron sofocadas por el sucesor Murshilish II. Su hijo Muwatalli, tambien se enfrentó a los rebeldes, pero su mayor empresa militar fue contra los egipcios, que culminó en la célebre batalla de Qadesh en el 1296 a.C. la suerte de la batalla que los dos bandos se adjudicaban; hizo que el faraón Ramsés II renunciara a la conquista de la Siria.

Ramsés II en la batalla de Qadesh, relieve en el templo de Abu Simbel.

La paz con Egipto concluyó con Khattushili III, el tratado que formalizó la tregua entre Egipto y el Imperio hitita, conocido como Tratado de Qadesh, es el primer texto de la historia que documenta un tratado de paz. Fue copiado en numerosos ejemplares escritos en caldeo babilonio (lengua franca de la diplomacia de la época) sobre preciosas hojas de plata. Varios ejemplares se han encontrado en Hattusa, capital hitita, mientras que otras copias se hallaron en Egipto.

Otros ejemplares escritos sobre otros materiales, conteniendo el mismo texto, también han llegado hasta nosotros, como por ejemplo el conjunto de tablas de arcilla conservado en el Museo de Arqueología de Estambul, correspondiente a la versión hitita del tratado.

Tabla de arcilla conteniendo el Tratado de Qadesh, Museo de Arqueología de Estambul.

Posteriormente, el reino Hitita se redujo gradualmente hasta que sufrió el impacto de las invasiones de los “pueblos del mar”, desapareciendo de la historia, aunque si en algunas regiones fue reemplazado por el reino frigio.

Las noticias y los datos arqueológicos son visibles en su capital Hattusha y en otras ciudades como Boǧazköy, Alaca, Alisar, Hüyük, Kuşaklÿ y Ortaköy.

Los santuarios están bien documentados, así como edificios administrativos, pero son mucho menos los datos sobre las residencias reales o sobre el desarrollo de las residencias urbanas.

Además del Hitita, la lengua oficial del reino, en algunas regiones se hablaban otras lenguas indoeuropeas, también encontramos las antiguas lenguas autóctonas como el khattico, es decir, el idioma de la antigua capital Khattu, la lengua luvia, la palaíta o palaica, y la lengua hurrita diferente de todas las  demás.

La religión era politeísta como los otros pueblos en Asia occidental. El panteón hospedaba a muchas deidades extranjeras, especialmente aquellas de las pequeñas naciones asiáticas sometidas. Se encontraban dioses sumerios, babilonios y hurritas. A la cabeza del panteón estaba el dios nacional; el dios de la tormenta y de los relámpagos, similar a el Dios Adad de los asirios y a Teshup de los hurritas. La diosa Arinna, era una de las tres divinidades solares,  junto a Nepisas “sol del Cielo” y Taknas “sol de la Tierra”. Se consideraba al dios del clima; Tesub, como su esposo y se le atribuía como uno de sus hijos a; Telipinu, divinidad agraria.

Los hititas tenían muchos mitos y tradujeron la epopeya babilónica de Gilgamesh y algunos mitos hurritas. Practicaban la adivinación y la magia, y tenía muchos textos de encantamientos, himnos a los dioses y textos rituales, también estos de origen mesopotámico.

 

En la imagen principal: Puerta de los Leones de Hattusa (antigua capital hitita, en la actual Turquía)

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.