Pueblos antiguos – Los asirios

Seguimos visitando los pueblos de la antigüedad, hoy hablaremos un poco de los asirios. Asiria es una antigua región mesopotámica que iba desde el alto valle del Tigris, a las montañas de Armenia, y a los valles del Gran y el Pequeño Zab. Las ciudades más importantes, fueron Kalkhu (ahora Nimrud), Nínive, Harran y Tirqa.

Los eventos asirios van desde el año 2000 hasta el 612 a.C. (Fecha de la caída de Nínive) y se dividen en tres períodos: hasta el 1500 a.C. con la dominación política Babilonia y el predominio cultural sumerio-acadio, otro hasta el 1000 a.C. y el ultimo hasta el 612 a.C.  Las fuentes son muy ricas, tenemos listas de reyes, dinastías, crónicas de las campañas de guerra, registros y otros documentos, en especial de carácter jurídico.

Antiguamente ocupada por los sumerios, en la segunda mitad del tercer milenio Asiria fue anexado por Sargón a su imperio, aunque conservando su independencia de Babilonia, que se acentuó en el segundo milenio antes de Cristo con la dinastía de los amorreos. A continuación, aparece el estado hurrita de Mitanni que la somete a partir del año 1500 a.C. Fue liberada por Assuruballit (1363-1328) de la sujeción a Mittanni, y vuelve a tener un nuevo gobernante; el gran Adu-nirari I (1305-1274), que extendió los límites hacia el norte; su hijo, Salmanasar I (1273-1244), trasladó la capital de Asur a Kalkhu. Después de él Tukultininurta I (1243-1207) anexionó Babilonia a su imperio.

La murallas de Nínive, la antigua capital asiria, reducida a escombros por el Estado Islámico

El imperio asirio fue fundado por Tiglatpileser I (1112-1074), que extendió sus conquistas al oeste hasta el  Mediterráneo y al norte hacia el Mar Negro, y consolidando al sur; la ocupación de Babilonia. Todos estos territorios perdidos a continuación por décadas de anarquía, fueron reconquistados por Assurnasirpal II (883-859), al que sucedió su hijo Salmanasar III (858-24), bajo su reinado hubo un levantamiento en Asiria.; que otro rey; Shamshi-adad V (823-10) pudo aplacar sólo parcialmente, dejando el imperio a Semiramide, regente de su hijo. Tiglatpileser III (745-727) que logró dar al imperio asirio un nuevo período de prosperidad, seguido por Sargón II (721-705), fundador de la dinastía de los Sargónidas, que dejó a su hijo Sennacherib (704-681) un fuerte organismo estatal. Las revueltas que iniciaron en Palestina y en Elam (actual Irán), fueron aplacadas por el soberano, que vencida Babilonia, hizo de su capital Nínive, un espléndido centro de poder.

Su hijo Asarhaddón (680-69) pacificó el país y comenzó la conquista del Bajo Egipto, continuada por su sucesor Assurbanipal (668-629) que destruyó Tebas. El mismo soberano aniquiló una fuerte coalición anti-Asira formada alrededor de su hermano, que reinaba en Babilonia. Después de la muerte de Asurbanipal, Asiria decae y en el año 612 a.C. Ciáxares, también conocido como Uvar Kshatra, rey de los Medos, ocupó Nínive. Los asirios huyeron hacia Harran y eligieron como rey al hermano de Asurbanipal, Assuruballit II (612-10). Asiria, ocupada en parte por los babilonios y en parte por los medos, finalmente cayó en manos de Ciro, rey de los persas. Asiria se constituyó parte del imperio persa perteneciendo a la IX satrapía y más tarde fue ocupada por Alejandro Magno. Pasó a los seléucidas, a continuación fue tomada por los partos, y fue sucesivamente conquistada por el emperador romano Trajano, que instituyó la efímera provincia de Asiria (116-117 d.C.), abandonada a principios del imperio de Adriano. Asiria, a continuación, volvió a formar parte del reino de los partos.

Lo que queda de los textos acadios en cuneiforme, sobre tablillas y cilindros de arcilla, o sobre varios objetos de piedra o metal, confirma la predominante dependencia cultural sumeria sobre los asirios. De este origen común derivan las concordancias existentes entre los asirios y los babilonios, con respecto a los mitos religiosos o a las costumbres culturales.

Las tablas del Enûma Elish; el poema de la creación.

En la biblioteca de Asurbanipal, cuyo descubrimiento ha proporcionado el mayor número de textos asirios, se encontraron, por ejemplo, los relatos asirios del Enûma Elish; el poema de la creación, e incluso otras transcripciones de textos ya conocidos en la versión babilónica, por lo que es posible provengan de un original en sumerio. Lo mismo puede decirse de muchos himnos a los dioses, para diversos textos rituales y gran parte de la literatura religiosa. Un producto original son los registros históricos que describen las empresas guerreras del rey, ordenadas por lo general en campañas año por año. De particular interés son los documentos legales (relacionados principalmente con el período asirio medio) y cartas privadas o públicas. La religión politeísta, se caracteriza por la simplicidad relativa de las figuras míticas: la única deidad que tiene una fisonomía particular y dominante es el dios Assur.

Detalle de las Puertas de Balawat (Palacio de salmasanar III – Asiria 858-824 a.C.)

El arte asirio surgió en los últimos siglos del segundo milenio, acompañando la expansión política, centrándose en la ciudad que fuera capital imperial en ese momento; Assur, Kalkhu, Nínive, Dur Sharrukin. Se distinguen tres períodos: el paleoasirio, donde predominan las imitaciónes de las obras de los artistas sumerios y acadios; el medioasirio, que llega hasta alrededor del año 1000 a.C.; y la el periodo neoasirio hasta la caída del imperio. En este último período, y en especial en los tiempos de Asurbanipal, el arte asirio alcanzó el pico de la perfección técnica, en particular en los relieves, como placas con escenas de guerra y de caza, que adornaban las paredes de los palacios reales. En el palacio de Tell Ahmar, se encontraron trazas significativas de la pintura mural, que flanqueaba y complementaba iconográficamente los relieves. Para el resto de los edificios, estatuas de reyes y las así llamadas obras de arte menor, no se destacaron en modo apreciable de la tradición sumeria o babilónica. Sin embargo tiene aspectos significativos autónomos, la rica producción de sellos.

 

En la imagen principal; Detalle de un bajo relieve de alabastro que representa el rey asirio Asurbanipal

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