Las termas romanas

Era uno de los lugares más amados y frecuentados por los romanos, los complejos termales (grandes y pequeños, públicos y privados) que se encontraban en todo el imperio;  alrededor del año 30 a.C.,  solamente en la ciudad de Roma había 170 baños y en el siglo IV después de Cristo llegaron a ser casi 1000.

Las frecuentaban todos; ricos y pobres, porque muy a menudo la entrada era libre y para los romanos mas desfavorecidos no teniendo donde lavarse en sus habitaciones eran una gran ventaja.

No se iba a los baños sólo por razones de higiene, se frecuentaban también para practicar deportes, para encontrarse con un amigo, hablar de negocios o de política, escuchar música o leer un libro y también para comer.

Seguramente la primera sensación que tenian las personas al ingresar a los baños era el calor, una húmedad tan caliente e insoportable que forzaba a quitarse la ropa.  El vestuario (Apoditerium), se encontraba en la entrada de cada complejo termal. Aquí los hombres y las mujeres (que muy a menudo frecuentaban los baños por separado por razones de confidencialidad) dejaban su ropa en los especiales armarios de madera o en nichos en las paredes.

Los romanos habían ideado un excelente sistema de calefacción oculto. En la parte posterior de cada estructura, había una enorme chimenea (Praefurnium), una gran abertura en la pared, conectado a un canal estrecho dentro del cual un operador (Fornacator) agregaba un combustible a ritmo continuo, por lo general leña, utilizando brea o paja para encender el fuego. Justo encima de esta solera se colocaron enormes tanques llenos de agua. El calor que desprendía el fuego no sólo servía para calentar el agua, sino que se extendía en cada ambiente, propagándose debajo de los pisos.

El calidarium, con los pilares de ladrillos que sostenian el piso, de las termas de Bath, Inglaterra.

Los pisos de las habitaciones estaban sostenidos por pilares o columnas de ladrillos cuadradas o redondas, para permitir que el aire caliente pudiera circular con mayor facilidad y para aumentar el calor se colocaban tubos rectangulares,  también se creaban cavidades en el interior de las paredes; de esta manera el aire caliente se distribuía por todas partes tanto horizontal como verticalmente. Los pisos y las paredes estaban cubiertas con mosaicos de colores y placas de mármol.

Mujeres en bikini, uno de los mosaicos mas famosos de las termas de Villa di Piazza Armerina en Sicilia.

Después del vestuario se entraba en el cuarto frío, (Frigidarium), donde podían zambullirse y tomar un baño en la piscina. Lo que se necesitaba para templar el cuerpo y la mente! Posteriormente se pasaba a un ambiente donde la temperatura no era tan alta, para evitar los bruscos cambios de temperatura (Tepidaria) y luego a una mas caliente (Calidaria), que era un verdadero sauna.

A ese punto el ciudadano romano había terminado el recorrido, pero si no estaba completamente satisfecho o no tenía ninguna prisa para volver a casa podía hacerlo de nuevo al contrario, o trasladarse en otros ambientes para hacerse un masaje de la piel con aceite de almendras o acercarse al gimnasio y hacer ejercicio físico.

La verdad es que los romanos, no eran tan deportistas como los griegos; preferían el ocio al movimiento. Pero a menudo sucedía que algunos se divirtieran en el gimnasio o practicando la lucha cuerpo a cuerpo. Otros simplemente podian leer, recitar un verso, comer algo o sentarse con los pies en remojo para conversar con alguna persona.

En Roma y en el resto del imperio, el agua necesaria para el buen funcionamiento de los baños estaba garantizada por grandes acueductos. (En una futura entrada; explicaremos detalladamente, los nombres y el funcionamiento de los acueductos de la Roma antigua).

Como decíamos, en Roma había cientos de complejos termales, muchos de los cuales fueron construidos por orden de los emperadores. Las termas  de Caracalla, construido por el emperador del mismo nombre, entre los años 212 y 217 d.C.  y las inmensas termas de Diocleciano, del siglo IV, que eran capaces de acoger hasta 3000 personas.

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