Las Cruzadas – Los origenes – Parte 1

A las puertas de la ciudad golpean las olas del mar, “el gran mar” como lo llamaban los hombres de la edad media, es el Mediterráneo, porque atraviesa la tierra media. La ciudad es la antigua Tolomaida; era llamada así desde cuando Ptolomeo II, en el tercer siglo después de Cristo, la había refundado. Los hebreos y musulmanes prefieren llamarla; Akko, y los cristianos; Acre; San Juan de Acre. Según el libro de los Hechos de los Apóstoles, capítulo 21, versículo 7, aquí desembarcó Pablo camino de Jerusalén.

Es la primavera del año 1291, en el puerto de San Juan de Acre; hay una inmensa multitud, hay mujeres, niños, religiosos, ricos y pobres que se amontonan en el puerto. Es desde siempre un puerto muy concurrido y sobre todo durante la buena estación, la que permite navegar los mares sin grandes problemas, pero en este caso es diferente, por que esta multitud se ha concentrado con un solo objetivo; huir de Acre.

Sucede que detrás de las murallas de la ciudad, hacia el este, la ciudad esta rodeada, hay miles de hombres armados que asedian la ciudad, son los mamelucos; algunas fuentes hablan hasta de 150.000 hombres, de los cuales 60.000 son caballeros; los mamelucos, que eran un verdadero cuerpo de elite, esclavos guerreros, en su mayoría de razas caucásica y mongoloide y de origen eslavo, circasiano y principalmente, turco, islamizados e instruidos militarmente, que en sus inicios sirvieron como soldados a las órdenes de los distintos califas abásidas. 

Al comando de este enorme ejercito, esta el Sultán de Egipto; Al-Ashraf Jalil, que tiene el sueño de tirar definitivamente al mar a “estos malditos cristianos latinos que ensucian la palestina”

La ciudad de San Juan de Acre en 1291

Desde el 4 de abril los mamelucos inician el asedio, y tenemos que imaginarnos un mes y medio de continuos ataques contra las murallas de la ciudad, con más de trecientas máquinas de asedio. Todos saben que la ciudad no puede resistir más, y ser derrotados por los mamelucos, significa asegurarse la muerte, la violencia y la destrucción.

El 18 de mayo de 1291, el ataque se renueva, las alarmas despiertan a todos y de la fortaleza del Templo, el Gran Maestro de los Templarios: Guillaume de Beaujeu, sale velozmente para enfrentar la batalla, lo siguen decenas de compañeros; enfrentan la multitud en sentido contrario, porque todos escapan y luego buscan la primera línea, y es allí que en el fragor de la batalla, el gran maestro templario encuentra al gran maestro de los caballeros hospitalarios; Jean de Villiers, tienen una historia de siglos a sus espaldas, y algunas veces en el pasado, las dos ordenes hasta se han combatido. Pero en este día se encuentran para luchar juntos por su ideal más alto, es decir; defender a sus hermanos de la fe.

Combaten por tres horas, dicen las fuentes; y tres horas bajo el calor de esta primavera de tierra santa, es muchísimo. En un cierto momento de la batalla, Guillaume de Beaujeu, retrocede; esto a los ojos de sus compañeros no es posible, la regla de los templarios es muy clara, es necesario siempre permanecer en el campo de batalla mientras la bandera esté en pie; y si cae la bandera templaria hay que unirse a aquella de los hospitalarios, y luego bajo otra bandera cristiana, solo cuando la ultima bandera cristiana cae, es posible alejarse del campo de batalla. Los caballeros que con él luchaban, al verlo retirarse cabizbajo hacia el interior de la ciudad, le reprocharon su conducta, a lo que él respondió diciendo: “No me estoy retirando. Estoy muerto”… debajo de la axila tiene una flecha, que le ha atravesado la carne, los músculos y los pulmones, tienen solo el tiempo de transportarlo por una de las poternas de la muralla interior, que dividía el barrio de Montmusard del resto de la ciudad, hacia una casa de dicho barrio, donde exhaló su último aliento. Pero también la batalla esta perdida y San Juan de Acre, la ultima gran ciudad de la tierra santa cristiana ha caído.

Los protagonistas todavía no lo saben, pero la época, la epopeya de las cruzadas a tierra santa, ha terminado, es el fin del Reino de Jerusalén.

 

Ultima carga de los musulmanes, y vista del puerto de San Juan de Acre

Empezando por este episodio del final de las cruzadas, en Antares Historia, queremos contarles, en sucesivas entregas, las cruzadas a tierra santa; casi 200 años de historia europea, mediterránea y lógicamente asiática y africana.

Las cruzadas fueron en gran parte, el espejo de la civilización medieval occidental y nacen hacia el final del siglo XI, pero no nacen de la nada, sino por una situación muy compleja que se genera ya sea en occidente como en oriente.

El cercano oriente, que se contienden de una parte los bizantinos con su capital en Constantinopla y de la otra parte los musulmanes. Desde la muerte de Mahoma en el año 632 después de Cristo. Los islámicos consiguieron una serie de victorias muy importantes, desde la Siria, Egipto, Nord áfrica, desembarcaron en España en el 711, y luego subieron hacia el corazón de Europa, como sabemos los francos guiados por Carlos Martel, detuvieron esta avanzada en la batalla de Poitiers en el año 732, pero hay que recordar también el año 759, cuando la antigua provincia Narbonnensis, en el sud de Francia es liberada, siempre por los Francos.

De este modo después de casi 130 años, el avance islámico en occidente se detiene. Algo parecido sucede en Oriente, porque los islámicos, hicieron caer el imperio sasánida en Irán, asediaron dos veces Constantinopla, y se extendieron hasta la India, hasta combatir contra los Chinos de la dinastía Tang, en el año 751, en la batalla del rio Talas, en territorio del actual Kirguistán.

En 130 años, el imperio islámico se extiende desde las columnas de Hércules hasta la India. Sin embargo; pensar al mundo islámico como a un mundo unitario, seria equivocado, porque de todos modos el islam estaba dividido en su interior; por ejemplo están los sunitas que representan el grupo mayoritario en la comunidad islámica, aquellos que siguen la Sunna, o tradición del profeta, y luego los Chiíes, que son los seguidores de Ali, que era el cuñado y primo de Mahoma y fue ademas el cuarto califa, existen logicamente otros grupos, es decir el mundo islámico estaba y está, muy fragmentado, tanto o más que el cristiano, que estaba dividido entre latinos y griegos o mejor decir entre Católicos y Ortodoxos, aquellos que se reconocen con Roma y con Constantinopla.

Jerusalén es musulmana desde el año 638, pocos años después de la muerte del profeta, y la vida de las comunidades cristiana y hebraica, bajo el régimen islámico, no es fácil.

En el año 938, la procesión del domingo de palmas, es atacada, provocando muertos y heridos y el santo sepulcro, uno de los lugares santos de la fe cristiana es destruido.

En el 966, el gobernador musulmán incita a la multitud, contra el patriarca cristiano; que es detenido, lo asesinan, queman su cuerpo y el santo sepulcro es destruido nuevamente.

Pero la persecución mas violenta es sin duda la del Califato de al-Hakim, entre el 996 y el 1021, la persecución anti cristiana y no olvidemos, también anti hebraica, es feroz y culmina el 28 de setiembre del 1009, cuando el santo sepulcro es completamente destruido. Los cristiano de Jerusalén emplearan 40 años para restaurarlo.

Desde el 970, la Palestina; esta en manos de los chiitas, que controlan el Egipto, mientras que en Bagdad están los sunitas. Y en Constantinopla están los Bizantinos, y a mitad del siglo XI, en este escenario geopolítico de oriente medio, que es realmente complicado, vemos aparecer una nuevo pueblo; los turcos.

Uno de los jefes turcos selyúcidas; Toğrül tomó Bagdad, liberando al califa abasí de la presión de la dinastía chií de los búyidas, los turcos se han convertido al sunismo, y el Califa de Bagdad les reconoce y les asigna la Anatolia, esa basta región que limita entre el mundo islámico y el imperio bizantino, le concede además el titulo de sultán.

De este modo el conflicto con Bizancio es inevitable, y en el año 1071, una batalla de grandes proporciones se desarrolla en el desierto de Anatolia, es la batalla de Mantzikert, el emperador de Bizancio, Romano IV Diógenes, buscó un choque definitivo contra los turcos, comandados por Alp Arslan “el león valiente” pero la batalla es una tragedia para los bizantinos, porque el ejercito del Basileus, es destruido y el mismo Romano IV Diógenes es tomado prisionero.

Es realmente un desastre: tanto es así que las repercusiones producen gran ansiedad en la corte de Constantinopla, como en occidente.

 

La batalla de Manzikert

Pero volvamos a Jerusalén, en el mismo año de 1071, la ciudad santa es conquistada por un turcomano llamado Aziz Ibn, toma posesión de al-Quds, la ciudad del santuario, como los musulmanes llaman a Jerusalén, y la suya es una dominación todavía mas despiadada, en el 1077, la población de Jerusalén, se revela, pero no solo cristianos y hebreos, parece que también muchos musulmanes participan de la rebelión. La respuesta de Aziz es tremenda; una masacre de horribles proporciones baña de sangre las piedras sagradas, en particular las mezquitas de la Roca y la de Al-Aqsa.

 

Aziz luego pierde el poder y desde el 1086, los señores de Jerusalén son los selyúcidas, es decir los sunitas, habría también algunos intentos de los chiíes de Egipto de reconquistarla nuevamente.

La noticia de Mantziker, como decíamos, no había dejado indiferente a occidente, es más, un Papa; Gregorio VII (el Papa de la reforma Gregoriana), en el 1074, intenta formar un ejercito internacional, formado de príncipes, condes, duques y barones de occidente, que bajo su guía, puedan socorrer a los cristianos de oriente, no solo, propone recompensas espirituales en nombre de los apóstoles Pedro y Pablo, es decir; los fundadores de la Iglesia de Roma. De hecho; una cruzada. Pero no es mas que un proyecto, porque ningún ejercito se mueve, Gregorio VII, se pelea con el emperador de Occidente; Enrique IV, y de este modo el mundo occidental se encuentra todo el tiempo a discutiendo internamente, en lugar de socorrer a los bizantinos.

Pero esta idea de la cruzada, no se perderá en las nieblas de la historia; será retomada poco tiempo después por otro pontífice. Es lo que veremos juntos, si queréis en las próximas entradas de Antares Historia, donde contaremos otros detalles sobre la historia de las cruzadas.

 

8 thoughts on “Las Cruzadas – Los origenes – Parte 1

  1. acabo de descubrir la pagina y he leido varios articulos interesantes.. no parend e publicar siempre es bueno hayar con quien compartir un buen tema!

    1. Gracias Julia, es un periodo muy bonito y muy interesante, pornto pblicaré los sigueintes capitulos, gracias por tu cometario.

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