La operación “Husky” – El desembarco – Segunda parte

La isla de Sicilia, es la más grande del Mediterráneo, a sólo 130 km de la costa de Túnez, representaba el camino más corto para entrar en Italia y ejecutar el primer ataque a la “Fortaleza Europa”. Antes del desembarco era necesario, sin embargo, ocupar la isla de Pantelleria que la opinión pública italiana, sugestionada por la propaganda fascista, veía como una especie de Malta, una base casi inexpugnable. Para los aliados era necesario conquistarla, para utilizarla como base de la fuerza aérea.

De este modo comenzó una violenta ofensiva aérea angloamericana contra la isla fortificada de Pantelleria, defendida por 11.000 hombres y 180 cañones bajo el mando del Almirante Pavesi. Operación que fue llamada “Corkscrew

Eisenhower escribió: “Topográficamente Pantelleria presenta obstáculos aterradores para un asalto… Muchos de nuestros comandantes, expertos y funcionarios de Su Majestad, se opusieron fuertemente a un desembarco, porque un fracaso tendría un efecto desalentador en la moral de las tropas emplazadas a lo largo de las costas de Sicilia”.

Pantellaria es sometida a un último e intenso bombardeo

Por estas razones se decidió atacar desde el aire y bombardear la isla. Durante casi un mes la isla fue bombardeada continuamente por los aviones de la RAF, entre el 6 y el 11 de junio de 1943 se intensificaron los bombardeos, en ese mes fueron lanzadas sobre Pantelleria casi 6.000 toneladas de bombas.

Civiles y militares se rinden a las tropas británicas en Pantelleria

No hubo pérdidas por parte de los aliados, excepto; según los relatos de los marineros locales, un soldado que fue herido por la mordedura de un burro, que obviamente era el único que todavía abrigaba la esperanza de defender lo indefendible, tanto política como militarmente.

Más de 11.000 prisioneros cayeron en manos de los aliados. En los siguientes dos días también las cercanas islas de Lampedusa y Linosa capitularon; los habitantes de la primera, incluso, se rindieron en masa al piloto de un avión obligado a aterrizar debido a la falta de combustible.

Los aliados planearon de emplear en la operación “Husky”, tal como se indico en código el desembarco en Sicilia, 2775 naves de guerra y de transporte, 1124 lanchas de desembarco, 4.000 aviones, 14.000 vehículos, 600 tanques, 1.800 piezas de artillería, y una cantidad indefinida de municiones, armas, equipos y equipajes, todos gestionados por más de 400.000 hombres. Las fuerzas italianas que participan en Sicilia consistían en unos 200.000 italianos con un centenar de tanques y 28.000 alemanes con 165 tanques.

De hecho, la isla, a pesar del gran número de personas emplazadas en ella, no estaba estratégicamente preparada. Carecía de fortificaciones, armamento, medios logísticos y no tenia una protección antiaérea adecuada. La superioridad de los aliados, era abrumadora.

La noche entre el 3 y 4 de julio, un comando británico trato de desembarcar en Avola, en el sureste de Sicilia, pero fue retirado en buen orden. Este intento, de hecho, sólo sirvió para poner a prueba la eficacia de la defensa, a la espera de la hora real del desembarco. El día 9 de hecho, se avistó la flota de invasión navegando hacia costa Siciliana y el mismo día 9, a las 22:30, 364 aviones y 12 planeadores lanzaron sobre la costa sur de Sicilia, una división de paracaidistas británicos. Al mismo tiempo, hacia el oeste, descendían los repartos de la 82° división de paracaidistas estadounidenses.

Mientras tanto, la flota de invasión, se disponía a desembarcar en las playas sus divisiones.

En la madrugada del 10 de julio a las 04:45, el 7º Ejército de Estados Unidos desembarcó en las playas de Gela y el 8º Ejército británico en las de Pachino y Siracusa. Se veía un enjambre de naves, en un frente costero de 260 km, desde Licata a la península de La Maddalena, mientras desde el aire escuadrillas de cazas realizaban bombardeos de saturación para proteger el desembarco.

Patton comandante del 7°Ejército de los EEUU desembarcando en Gela el 10 de Julio de 1943

Fue la operación militar más impresionante vista hasta entonces en el Mediterráneo. Desembarcaron 13 divisiones de infantería, dos divisiones blindadas, dos unidades aerotransportadas y varios repartos especiales.

Montgomery y Patton

Al comando de  las operaciones estaban el general Bernard Montgomery para los británicos y George S. Patton para los estadounidense. En los días posteriores las tropas aliadas avanzaron con un movimiento de pinzas y se enfrentaron con las divisiones “Hermann Goering” y “Livorno”, que casi de inmediato, a pesar de cierta resistencia heroica como a Noto y a Cassibile, iniciaron a replegarse con la intención de salvar la mayor cantidad posible de hombres y equipos.

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