La operación Husky – Cuarta parte – La avanzada y la ocupación de Sicilia

En su avanzada los anglo-americanos ocuparon Augusta el 13 de julio y el 15, el primer ministro Winston Churchill y el presidente estadounidense Roosevelt, lanzaron en conjunto, un llamado a los italianos para que decidieran “si querían morir por Mussolini y Hitler, o vivir por Italia y la civilización.” Mientras tanto, los aliados conquistaron Agrigento y al día siguiente Caltanissetta, el 22 los estadounidenses entraron a Palermo.

Encontraron una ciudad fantasma, destruida, saqueada y abandonada. En el campo, se encontraron con una multitud de rezagados, civiles huyendo de los bombardeos y grupos de soldados en fuga.

El 24 de julio, el Gran Consejo Fascista solicita la destitución de Mussolini de todos sus cargos de gobierno. La votación, aunque significativa, no tenía ningún valor legal, ya que por ley el primer ministro era responsable de sus actos solo ante el rey, que era el único que podía destituirlo.

Mussolini, tras pasar por su oficina en el Palazzo Venezia, como hacía normalmente, solicitó al rey de anticipar su conversación semanal prevista para el día siguiente. Víctor Manuel III lo recibió a las 5 de la tarde y le comunicó su sustitución por Pietro Badoglio y le garantizó su inmunidad. Sin embargo, “il Duce” no sabía de las intenciones del monarca, que le había puesto escolta y había hecho rodear el edificio de gobierno por 200 carabineros.

El 27 de julio, el Gen. Alexander, comandante del XV Grupo de Ejércitos, trasladó su cuartel general de África a Sicilia. El 5 de agosto, Catania fue ocupada por los británicos al mando del general Montgomery y el 17 el Gen. Patton entró en Messina.

El Gen. Patton cerca de Messina

 

Toda la operación duró 38 días y unos días más tarde, el 3 de septiembre, a Cassibile, fue firmado el armisticio, con una “rendición incondicional”, el acto por el cual el Reino de Italia cesa las hostilidades contra las fuerzas aliadas. La operación se inició alrededor de las 17 y los firmantes eran; Giuseppe Castellano, en nombre de Badoglio, y Bedell Smith, en nombre de Eisenhower. El armisticio fue declarado públicamente el 8 de septiembre.

A las 17.30 horas ya se había firmado el texto. Sólo después de esta firma, fue bloqueado in extremis por el Gen. Eisenhower, el despegue de 500 aeronaves que esperaban la orden de efectuar un bombardeo sobre Roma, la amenaza obligó a Badoglio a aceptar la rendición incondicional, que sin duda se hubiera llevado a cabo, como ya había ocurrido el 19 de julio, si no se hubiera firmado el tratado.

Firma del armisticio de Cassibile

La invasión de Sicilia, sin embargo, no fue un paseo como muchos esperaban. La resistencia italiana y alemana, a pesar de la imposibilidad de impedir el desembarco, fue mayor de lo esperado a pesar de no contar con la ayuda de la marina y de la aviación ítalo-alemana.

Roma y Berlín, en particular, no podían permitirse el lujo de exponer otros frentes, por lo tanto, los mandos militares italianos y sobre todo los alemanes tendrían que evitar de quedar atrapados y replegarse hacia Messina y luego cruzar a Reggio Calabria

Este balanceo en particular, era literalmente un verdadero éxito de la técnica militar. Los alemanes, de hecho, organizando una defensa elástica del territorio siciliano en sus manos, se las arreglaron para poner en práctica una evacuación de la isla, que les permitió salvar enormes cantidades de hombres y materiales.

En total; entre muertos, heridos, desaparecidos y prisioneros las pérdidas italianas sumaban 130.000 hombres, las de Alemania a 37.000 hombres; entre las pérdidas materiales; 260 tanques, 500 cañones y un número desconocido de aviones. Los aliados perdieron unos 8.000 hombres, entre muertos y desaparecidos, 103 tanques, 96 lanchas de desembarco y 274 aviones. A las terribles cifras de las bajas militares, se añaden, las matanzas de civiles, la destrucción de las ciudades y del campo; los bombardeos habían destruido acueductos, centrales eléctricas, ferrocarriles, y no había agua ni electricidad, el ganado moría y las ciudades estaban inundadas con montones de escombros. El bombardeo destruyó 250.000 viviendas, 15.000 habitaciones rurales, miles de vehículos, caminos, por no hablar de los campos de ganado y olivos, viñedos, huertos y demás.

Soldados Aliados en las calles de Troina (Enna)

En realidad la población; cuando las fuerzas aliadas comenzaron a desembarcar en Sicilia, dieron un suspiro de alivio: porque los ciudadanos vieron acercarse la hora de la finalización de los espantosos bombardeos; Los antifascistas porque sentían el olor de la libertad, pero sobre todo se regocijaron los mafiosos que se dieron cuenta de que podrían tener el margen de maniobra que el fascismo les había negado y hábilmente aprovecharon la oportunidad para hacerse pasar por antifascistas por el mero hecho de ser encarcelados, o por ponerse de inmediato a disposición de las tropas aliadas.

 

En la imagen principal: Una famosa foto del célebre fotógrafo de guerra, Robert Capa; un campesino siciliano y  un soldado americano

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