la Legión India libre – SS Freies Indien Legion

La historia de la Legión India libre (Azad Hind) comienza en abril de 1941; en El Mekili, en la Cirenaica, el Afrika Korps de Rommel captura gran parte de la 3ª Brigada de la India, unidades del 8° Ejército británico. Los prisioneros son enviados a Alemania, donde desde hace algún tiempo se había estableció el líder nacionalista indio Subbas Chandra Bose, que negocia con el gobierno nazi una alianza para socavar el dominio británico de la India y alentar a la creación del Jai Hind, el Ejército Nacional Indio.

La SS Freies Indien Legion

La propaganda entre los prisioneros da frutos casi de inmediato: a principios de 1942, los voluntarios son 1.167, y aproximadamente 2000 a mediados de 1943. Los alemanes, por lo tanto, aceptan de crear la Freies Indien Legion, que asume luego la denominación oficial de; 950° Indisches Infanterie Regiment, constituida de tres batallones de cuatro compañías de fusileros cada uno, al que se añaden una compañía de artillería, una antitanque, la guardia de honor y una sala de hospital.

Al comando de la tropa y los suboficiales de la India, son puestos oficiales alemanes, elegidos entre traductores o expertos de la cultura india, dado que el regimiento comprende individuos de diversos orígenes y creencias religiosas; musulmanes, hindúes, sijs, Jat, Rajput, marathas, Garhwali, cada uno con sus propios dialectos, de todo modos la lengua más utilizada es el Inglés.

Subas Chandra Bose – Hablando a las tropas de la Legión India

La Legión es adiestrada por instructores de la Wehrmacht en Königsbrück (Sajonia) y Oldenbrook (Países Bajos), y luego enviada a la zona de Burdeos, para la defensa costera, donde, para  ser utilizadas en desembarco aliado en Provenza, en agosto de 1944. es enviada con marchas forzadas al punto de reunión de Heuberg, en Alemania, rindiéndose finalmente a las tropas francesas en abril de 1945, cerca del lago de Constanza.

Sin embargo, la 9ª Compañía del 3er Batallón, estacionada en la península de Cap-Ferret, en el Golfo de Vizcaya, tuvo otro tipo de actividad. En febrero de 1944, el mando alemán decidió transferirla a Italia en tren, sobre la línea de Burdeos, Toulouse, Marsella, Génova, Bolonia, Rímini. Después de alcanzar la costa del Adriático, la compañía siguió al sur con marchas nocturnas de 25 a 40 km, hasta Ancona y luego hasta Pescara, donde fueron subordinados a la 278ª división de infantería alemana. Los efectivos consistían; en  tres oficiales y 199 entre suboficiales y soldados rasos, dotados de 27 caballos y mulas y algunos vehículos. El personal alemán estaba representado por dos oficiales y 18 entre suboficiales y soldados rasos; el comandante era el Capitán Walter Tödt.

Soldados de la Legión India libre reciben, entrenamiento de un sargento alemán Burdeos, 1944

Luego de ser utilizada en primera línea contra las tropas británicas y polacas, la 9ª Compañía recibe la orden de proteger la retirada de las unidades alemanas en colaboración con los repartos de ingenieros. La tarea consistía en luchar con la vanguardia aliada, y también enfrentar algunos grupos de partigiani. Cuenta el capitán Tödt: “Tenían que proteger las actividades de los ingenieros y a menudo debían enfrentarse en las calles con los partisanos italianos. […] Debido a que diversas unidades partisanas, no solo pequeñas, sino también de tamaño considerable, trataban de impedir nuestros movimientos; había que realizar incursiones para liberar las zonas habitadas o montañosas, de estas bandas de partisanos italianos”.

Después de alcanzar las posiciones en los Apeninos, los indios serán empleados en julio-agosto de 1944 en la construcción de fortificaciones y la protección de las carreteras de enlace en la zona de Ravenna y Ferrara, sufriendo pérdidas durante los ataques aéreos aliados en el puerto de Comacchio y en algunos tiroteos.

Su empleo en la guerra no parece satisfacer a los alemanes, que finalmente los retiran del frente, como explica Tödt: “Los oficiales de la tropa de más alto grado, no siempre estaban contentos. A esto se añade el descontento de varios legionarios, que debido a las características de la lucha, y reconociendo la inutilidad de las operaciones, estaban preocupados por lo que les sucedería si caían prisioneros en manos de los aliados. Estas comprensibles preocupaciones generaron, en parte, discordia entre los hombres de la compañía” […] En consecuencia, se ordenó el desplazamiento hacia; Vicenza, Verona, Venecia y Trento, donde realizaron operaciones de protección de las vías de suministros”.

No sabemos su destino al final del conflicto: sólo se conoce que en la primavera de 1945 estaban todavía en Italia, a disposición del comandante de las SS, el general Wolff, como una fuerza de policía.

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