Joachim Murat, Rey de Nápoles y Mariscal de Francia

El Mariscal de Francia; Joachim Murat, nació en Labastide-Fortunière, el 25 de marzo de 1767; era hijo de un posadero que quería que comenzara una carrera eclesiástica; de hecho, se inscribió en el seminario, pero decidió alistarse en el ejercito al estallar la Revolución francesa. Entró a formar parte del cuerpo de cazadores a caballo convirtiéndose en oficial, fue ascendiendo en la escala de oficiales, hasta que en 1798 Napoleón solicitó sus servicios para la campaña de Egipto, donde por sus acciones alcanzó el grado de General.  

Por su valor y grandes servicios Napoleón le informa de sus planes para volver a Francia junto a otros generales, abandona Egipto y retorna al continente a bordo de la fragata Muiron. Participó activamente en el Golpe de Estado del 18 de brumario del año VIII de la Revolución francesa (el 9 de noviembre de 1799), donde por orden de Napoleón toma con sus tropas el Palacio de Saint Cloud, sede de la Asamblea. Tras la proclamación del Consulado es nombrado comandante de la Guardia Consular. 

Joachim Murat en la batalla de Abukir

Murat participo también en la campaña de Italia como ayudante de campo de Bonaparte. Llego a ser una de las personas más cercanas al futuro Emperador. En lo que respecta a la conducta en batalla, Murat demuestra ser muy valiente y despectivo del peligro. 

En el año 1800 se casa con Carolina, la hermana de Napoleón Bonaparte. En el año 1808 Napoleón lo nombró rey de Nápoles en lugar de su hermano, Giuseppe Bonaparte que en cambio estaba destinado al trono de España en 1812. 

Joachim Murat, Rey de Nápoles y Mariscal de Francia

A pesar de ser ya Rey de Nápoles, en 1812 participo igualmente junto a Napoleón en la campaña de Rusia donde dirige la vanguardia en la marcha hacia Moscú. Como siempre, actúa valientemente en pequeñas escaramuzas, y sobre todo en la sangrienta batalla de Borodino, donde lanza una espectacular carga que logra destruir la artillería rusa. Sin embargo, la campaña es un desastre y tras la retirada de Moscú, Napoleón se ve obligado a regresar a París para controlar el Imperio. Antes de su marcha, establece un cuartel de invierno en Vilna y nombra a Murat comandante en jefe de las tropas en su ausencia. Pero Murat se muestra enseguida incapaz de remediar el descontento de sus soldados, que saquean Vilna y los cofres del ejército antes de desbandarse. Temiendo un motín incontrolable, Murat abandona su puesto sin avisar a Napoleón y regresa a Nápoles. 

Comienza de inmediato a negociar con Lord Henry Bentinck, embajador inglés, para mantener su Corona temiendo una inevitable derrota de Napoleón. Sin embargo, cuando le llegan noticias de la inesperada victoria del Emperador en la batalla de Lützen, Murat, temiendo enfrentarse a él, deja las negociaciones con los británicos en manos de su esposa Carolina y acude al frente para reconciliarse con su cuñado. Las condiciones de Bonaparte son duras: le exige reincorporarse a su puesto en el Ejército y apoyarle en la Campaña de Alemania, donde Murat acudirá a regañadientes, y que terminará con una nueva derrota francesa en la batalla de Leipzig. 

Vuelve a huir a Nápoles y comienza a negociar con los austriacos, que le mantienen en el trono a cambio de declarar la guerra a Francia. Continúa gobernando de forma segura, pero después del congreso de Viena de 1815, donde se decide la restauración de los gobernantes depuestos por Bonaparte. Es decir, es depuesto y se produce el regreso de los Borbones con Fernando IV. 

Murat entonces rompe con Austria y se une de nuevo a Napoleón, que mientras tanto ha logrado escapar de la isla de Elba, donde había sido confinado, y proclama el Segundo Imperio o Imperio de los Cien Días.  

Después de la derrota de Waterloo, Murat se refugió en Córcega, con alguno de sus seguidores fieles, allí decidió recuperar el trono de Nápoles y sale de Córcega hacia Campania, con 6 veleros y alrededor de 250 soldados, pero una tormenta dispersa la flota y su nave termina más al sur, en Pizzo Calabro, aquí con unos 30 hombres intenta llegar a Monteleone, actual Vibo Valentia (Calabria) que él mismo había elevado al rango de capital de la provincia y donde esperaba encontrar una guarnición aun fiel a su persona. Pero al desembarcar la gendarmería borbona lo detiene y lo encierra en el castillo de Pizzo.  

Castillo de Pizzo Calabro (Calabria, Italia)

El rey Fernando es informado de inmediato y se designa una misión militar que podríamos llamar una corte marcial para el juicio de Joachim Murat, que estaba compuesto por 7 jueces y un general llamado Vito Nunziante. 

Joachim Murat es juzgado y sentenciado a muerte; solo, en una fría celda del castillo de Pizzo, Murat, el Mariscal de Francia, Gran duque de Berg y Rey de Nápoles; se preparaba a morir y, de hecho, murió heroicamente, como había sido su carrera de oficial.  

El 13 de octubre de 1815, mientras el pelotón de fusilamiento se preparaba en el patio del castillo, pide de escribir una carta a su esposa y la entrega al general Nunziante en un sobre con algunos mechones de pelo. 

Marchó hacia el lugar de la ejecución vistiendo su uniforme de Mariscal de Francia. No aceptó la silla que le ofrecieron y tampoco consintió que le vendaran los ojos, diciendo: “J’ai bravé la mort trop souvent pour la craindre“. (He desafiado a la muerte en demasiadas ocasiones como para tenerle miedo). Se mantuvo firme, orgulloso y arrogante, aunque cortés, incluso con los soldados del pelotón. Cuando estuvo preparado, besó un cristal de cuarzo anaranjado, que tenía el rostro de su esposa grabado, y exclamó: Sauvez ma facevisez à mon cœur… Feu! (Respetad mi rostro, apuntad al corazón… ¡Fuego!) 

 

En la imagen principal: Joachim Murat, Rey de Napoles. Obra de Antoine-Jean Gros (1812)

Deja un comentario