El bombardeo del puerto de Taranto

Conoceremos un poco más la historia de un bombardeo de la segunda guerra mundial que se conoce como “Operación Judgement”, pero que para la ciudad de Taranto en el sur de Italia, fue una noche infernal.

La noche entre el 11 y el 12 de noviembre de 1940, veinte biplanos británicos “swordfish” atacaron la Mariana real Italiana (Regia Marina) estacionada en el puerto de Taranto, habían despegado del portaaviones “Illustrious” agregado a la escuadra de Alejandría y era escoltado por los cruceros Glasgow, Gloucester, Berwick y York y los destructores Hiperion, Hasty, Ilex y Havock.

En el ataque quedaron fuera de servicio las acorazadas Littorio, Duilio y Cavour y se dañaron el crucero Trento y los destructores Libeccio y Passogno entre otras.

Todo ocurrió en coincidencia con el ataque en el canal de Otranto. La intención era reforzar el dominio naval británico en el Mediterráneo.

El portaaviones Illustrious se acercó a 170 millas de Taranto los biplanos torpederos despegaron, entre las 23.30 y las 00.30, La campaña tuvo éxito a pesar de que los italianos eran conscientes de la presencia británica en la zona. Los barcos italianos, de hecho, estaban en el puerto para una visita a las Fuerzas Navales de parte de Mussolini y para celebrar el cumpleaños del Rey y muchos errores graves impidieron que el contraataque fuese eficaz.

El grueso de la flota estaba anclada en el mar a una profundidad de 12-15 metros. En la primara fase partieron los ataques que golpearon los acorazados Cavour y Andrea Doria, y los destructores; Libeccio y Pessagno. En la segunda fase fueron alcanzados los cruceros; Caio Duilio, Littorio, Vittorio Veneto y Trento.

Una serie de errores son atribuibles a las fuerzas italianas. Las baterías antiaéreas eran insuficientes ya sea como  número y como calibre (21 cañones, 68 ametralladoras pesadas, 109 ligeras en posiciones fijas y flotantes, 22 reflectores, solo 27 globos aerostáticos de barrera y en el puerto las redes anti-torpedos eran alrededor de un tercio de las que servían.

De todos modos, todas estas posiciones a la primera señal de peligro, crearon una barrera de fuego increíble, aunque torpe y caótica, casi 14.000 disparos en una grandísima parte imprecisos.

Según las fuentes, 1.430 proyectiles fueron disparados desde los cañones de 102 mm, 313 de 100 mm, 6845 de 76mm. Y 4901 proyectiles de ametralladoras de todos los calibres. Un impresionante total de 13.489 disparos

Aquellos 20 viejos biplanos, con las alas de aluminio y madera, con sólo dos hombres a bordo, se enfrentaron a todo.

El biplano torpedero Fairey “Swordfish” (pez espada)

Los británicos lanzaron un total de 11 torpedos: de estos, 5 dieron efectivamente en el blanco poniendo fuera de combate el acorazado Duilio por 7 meses y el Littorio por 5 meses, mientras que el Cavour no pudo ya reanudar el servicio. De todos modos; para la Regia Marina la derrota fue afortunada gracias al hecho que los tres gigantes fueron atacados sobre las aguas poco profundas de la bahía por esto no se hundieron completamente.

La Marina de guerra italiana pagó sobre todas las cosas el haber atribuido escaso valor a los posibles ataques de este tipo y al hecho de no valorar el uso decididamente novedoso de los portaaviones.

El Almirante Cunningham, comandante de la Flota del Mediterráneo (Mediterranean Fleet) diría más tarde: “Taranto, y las noches del 11 y 12 de noviembre de 1940, deben ser recordados para siempre, por haber demostrado una vez por todas que la Armada tiene en la flota aérea su arma más devastadora “. La campaña británica ha sido objeto de estudio de los japoneses que actuaron un método muy similar para atacar Pearl Harbour.

El balance final habló de 85 muertos, entre ellos 55 civiles, 581 heridos y seis buques de guerra dañados. Solo dos biplanos británicos fueron abatidos y dos pilotos murieron.

Deja un comentario